Hace un tiempo leí que un grupo de neurobiólogos del Reino Unido estaban trabajando en una hipotética relación entre la religión (el pensamiento religioso) y ciertos trastornos mentales, en especial entre el comportamiento ritual y el TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo). Si bien no soy psiquiatra, trabajo desde hace 28 años en salud mental, y siempre me ha sorprendido la semejanza entre lo afirmado en los "libros sagrados" o las declaraciones de los miembros más conspicuos de las distintas religiones con ciertos trastrnos mentales, especialmente la esquizofrenia paranoide en su fase llamada florida (DSM-IV TR / F20.0). Las mismas ideas delirantes, la firme creencia irreductible a la razón lógica, como decía el gran psiquiatra francés Jean Delay, en esos delirios (dios que te habla, depositar esperanzas de curación o prosperidad en un  ser imaginario, el firme convencimiento de que los enemigos de dicho ser serán destruídos por éste [y el peligroso y perverso deseo de que así sea, evisenciando la agresividad manifestada en ocasiones en la E.P. y en otras psicosis]), en fin, todo ese constructo de ideas delirantes tienen toda la apariencia de ser un trastorno del contenido del pensamiento.

Tengo la firme creencia de que la ciencia, con el paso del tiempo y los avances en neurociencia y psiquiatría, logrará explicar estas nefastas ideas calificándolas como un mecanismo psicopatológico, despojándola de su aura sagrada y su poder. Y si la explicación no es esa, estoy convencido que será otra que también resida en disfunciones cerebrales de otro tipo. El tiempo lo dirá.