Con parábolas, Jesús nos intenta aportar alguna enseñanza, o más bien los autores de los Evangelios, porque es probable que se distorsionasen mucho las cosas después de 50 años de la muerte de Jesús, que fue cuando se redactó el primero de ellos, el de Marcos.

Recordando que, según la Iglesia Católica, Dios es Padre, Hijo (Jesús) y Espíritu Santo, sabemos que es Dios el que realmente nos quiere enseñar algo. Este pasaje se expone hasta en dos ocasiones en el Nuevo Testamento, tanto en Marcos como en Mateo, lo que presupone que debe ser algo importante.

Leamos qué nos dice Dios:


Marcos 1112-12.20-26:

Al día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús sintió hambre. Al ver de lejos una higuera con hojas, se acercó a ver si encontraba algo en ella. Pero no encontró más que hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces le dijo:

-Que nunca jamás coma nadie fruto de ti.

Sus discípulos lo oyeron.

Cuando a la mañana siguiente pasaron por allí, vieron que la higuera se había secado de raíz. Pedro se acordó y dijo a Jesús:

-Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.

Jesús les dijo:

-Tened fe en Dios. Os aseguro que si uno le dice a este monte: “Quítate de ahí y arrójate al mar”, se lo hace sin titubeos en su interior y creyendo que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: Todo lo que pidáis en vuestra oración, lo obtendréis si tenéis fe en que vais a recibirlo. Y cuando oréis, perdonad si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre celestial os perdone vuestras culpas.”


Mateo 1118-22:

Por la mañana temprano, cuando volvía a la ciudad, sintió hambre. Vio una higuera junto al camino, se acercó a ella y, al no encontrar más que hojas, le dijo:

-Que nunca más brote de ti fruto alguno.

Y la higuera se secó en el acto.

Al ver esto, los discípulos se quedaron admirados y se preguntaban:

-¿Cómo es que la higuera se secó en el acto?

Jesús les respondió:

-Os aseguro que si tenéis fe y no dudáis, no sólo haréis lo de la higuera, sino que, si decís a este monte: “Quítate de ahí y arrójate al mar”, sucederá así. Y todo lo que pidáis con fe en la oración lo obtendréis.”

Marcos es el que nos da un poco más de información, donde vemos un dato importante: “pues no era tiempo de higos”. Sabiendo Jesús que no era época de higos, ¿cómo pretende coger higos?. Está bien, si decimos que Jesús era Dios, pero que por autoimposición se hubiera desprovisto de la sabiduría suficiente para conocer cuándo es la época de higos, sin duda algo que reflejaría sobre su persona un preocupante síntoma de falta de cultura, ¿es posible que cuando trabajara como carpintero NOTA no hubiera tenido acceso a conocimientos de lo más normales en un entorno rural como aquel?. Pudiera ser, pero también reflejaría en Él un alto grado de autismo. Suponemos que al ser Dios, no le importará lo más mínimo el que sea la época de higos o no, pues al ser todopoderoso obtendría lo que le viniese en gana en el momento que quisiera. Pero como podemos ver, la higuera le salió rebelde.

Al verse superado por una higuera le echó una maldición, tal y como expone Pedro en el texto de Marcos, para seguidamente quedar en evidencia que su voluntad simplemente era secarla, quedando sin saciar sus ansias de probar sus higos.

Pero no nos andemos por las ramas, nunca mejor dicho. Lo importante en una parábola es su enseñanza, pues el significado de “parábola” es que es un suceso fingido, con lo que podemos desechar tranquilamente todo atisbo de verdad en este relato, aún otorgándole a Jesús el papel principal, con Pedro como personaje secundario y el resto de discípulos como extras.

Enrabietarse y secar la higuera porque ésta no le proporcionara el fruto cuando Él quería no es un buen ejemplo, pero eso más bien tiene que ver con la habilidad de los escribas de estos libros para transmitir la enseñanza al pueblo. Vemos así que lo único importante es transmitir la idea, fuera o no verdad la base en la que se sustenta, sea o no moral su contenido desde el punto de vista del sentido común.

La enseñanza pues, salvando todos estos obstáculos, es que si rezáis a Dios recibiréis todo aquello que pidáis. Si algo que crees que no puede suceder quieres que suceda, reza y se te concederá siempre y cuando cuentes con la suficiente fe. Pero sabemos que aquellas personas que cuentan con una enorme fe deberían hacer realidad todos sus sueños, y sabemos que no es así, con lo que aquí entra en juego la capacidad de Dios de decidir, pudiendo serte favorable o no, según decida. Puede ser que no haya nadie en el mundo con la suficiente fe como para que Dios le haga caso en todo, o como los creyentes dicen esté todo bajo el paraguas de la Divina Providencia, la cual establecería un misterio mayor que la que tienen los agnósticos.


NOTA:(suponiendo que se dedicara a trabajar como cualquier hijo de vecino hasta su incorporación a la vida pública. Y dando por sentado que fuera carpintero, porque lo más probable es que además de carpintero fuera albañil, tejero, alfarero... es decir un chapuzas, ya que la profesionalización de aquellas gentes en aquellos territorios es de lo más cuestionable)