Navaja de Hitchens: “Lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser descartado sin pruebas". Aquí están afirmando sin pruebas, que existe un dios, qué con su poderosa magia está creando todo el universo. Todos sabemos de la tozuda insistencia de las creencias religiosas, al afirmar o dar por hecho sin pruebas, basándose solo en muy dudosas sospechas o, lo mismo, solo fe. Por eso vamos a continuar lidiando con estas insistentes pero absurdas sospechas, estas afirmaciones sin pruebas o sin evidencias:


1. Con el reductio ad absurdum.


2. No existe un ser creador, porque la acción de “crear” es inconcebible. Crear es formar algo a partir de nada, y nada puede producirse sin materiales. Crear viola la primera ley de la termodinámica que dice que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma.


“Según la primera ley de la termodinámica, la energía del Universo es eterna, de modo que, cuando decimos que el Universo comenzó hace quince mil millones de años, no queremos decir que la energía (incluyendo la materia) del Universo fue creada entonces. Había existido siempre. Todo lo que podemos decir es que hace quince mil millones de años que el reloj de entropía comenzó su marcha y su desgaste” – Asimov. Las amenazas de nuestro mundo.


Por eso es que muchos religiosos actualmente se han refugiado en la falacia de blanco móvil, de no decir tanto creación o creador, sino diseñado o diseñador, para no hacer tan palpable esta violación a la primera ley de la termodinámica, pues claramente va en contra de la ciencia. Un ser que no crea o no tenga la potencialidad de crear, no es un dios. Nosotros somos diseñadores o arquitectos ¿nos hace eso dioses? ¡Por supuesto que no! Si es que hay extraterrestres inteligentes, quizá puedan ser mejores diseñadores o arquitectos que nosotros, pero no son dioses.


Lo perfecto y lo imperfecto están en oposición y contradicción, que alguno de los dos determine al otro es inconcebible. Si dios es perfecto, no pudo haber creado lo imperfecto. Si dios creó el universo, no puede ser ni eterno, ni activo, ni necesario. Dios solo manifestó –supuestamente- su actividad creándolo todo, lo que quiere decir que antes de ello era inactivo. Si el universo necesitó y necesita de dios, tanto para ser creado como para existir como es, quiere decir que antes de su creación, dios no era necesario. Lo que quiere decir que dios no es eternamente activo y necesario, si no que fue inactivo, innecesario e inútil. Si dios existe, es inmutable, es decir que no cambia ni puede cambiar. La transformación, el cambio, son cualidades de la materia. Si dios creó el universo, cambió dos veces: no es lo mismo un ser pasando de la pasividad al deseo -el querer-, y del deseo a la ejecución. Si dios creó el universo, tiene que haberlo hecho por alguna razón. Pero, ¿qué razón pudo tener, si no le falta nada dado que su perfección es infinita y eterna? No es posible establecer ninguna razón que pudo haber motivado a dios, y dado que actuó sin razón, es un loco, es decir, es imperfecto. Y si es imperfecto, no es dios.


“Es corriente en muchas culturas responder que dios creó el universo de la nada. Pero esto no hace más que aplazar la cuestión. Si queremos continuar valientemente con el tema, la pregunta siguiente que debemos formular es evidentemente de dónde viene dios. Y si decidimos que esta respuesta no tiene contestación ¿por qué no nos ahorramos un paso y decidimos que el origen del universo tampoco tiene respuesta? O si decimos que Dios siempre ha existido, ¿por qué no nos ahorramos un paso y concluimos diciendo que el universo ha existido siempre?” – Carl Sagan. Cosmos.


Fuentes: Sébastien Faure. Doce pruebas de la inexistencia de Dios.


(Continuara).