Navaja de Hitchens: “Lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser descartado sin pruebas". Aquí están afirmando sin pruebas, que existe un dios, qué con su poderosa magia está creando todo el universo. Todos sabemos de la tozuda insistencia de las creencias religiosas, al afirmar o dar por hecho sin pruebas, basándose solo en muy dudosas sospechas o, lo mismo, solo fe. Por eso vamos a continuar lidiando con estas insistentes pero absurdas sospechas, estas afirmaciones sin pruebas o sin evidencias:

 

1. Con el reductio ad absurdum.

 

2. No existe un ser creador, porque crear viola la primera ley de la termodinámica que dice que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma.

 

3. Dios, lo espiritual, no pudo haber creado lo material, ya que lo espiritual, de existir, estaría separado de lo material en una diferencia de calidad, de naturaleza. O bien la materia estaba fuera de dios -es decir que coexistía con él-, o bien el dios mismo estaba y está formado de materia. Y si ya disponía de la materia, entonces, en base a lo anterior no sería creador. Lo perfecto -en este caso dios-, no puede producir lo imperfecto (en este caso el hombre y el Universo).

 

Esto de lo espiritual, lo usan mucho los religiosos pomposos, sobre todo con el eufemismo de “inmaterial”, para tratar de justificar la demostración de la existencia de su dios. Como no hay evidencias de la existencia de lo espiritual, caen en una falacia fractal. Sus cantinfladas se resumen así (mezclando la falacia ad ignorantiam al dar por hecho lo no demostrado de lo espiritual, junto con Platón para la chusma y todo eso): “La mente existe separado de todo nuestro cuerpo- no es materia, entonces es "inmateria"- debe haber entonces un universo de "inmateria" que da las leyes físicas- y todo eso lo dio el dios de "inmateria”. Además de complicar aún más las cosas haciéndolas aún más improbables, Gilbert Ryle demuestra que el dualismo es sencillamente un error categorial:

 

“Juan Pérez puede ser pariente, amigo o enemigo de José González, pero no puede serlo del contribuyente medio. En cierto tipo de discusiones, Juan Pérez puede hablar con sentido del contribuyente medio, pero se desconcertará cuando tenga que explicar por qué no lo encuentra en al calle, como suele encontrar a José González.[...] En tanto que Juan Pérez siga creyendo que el contribuyente medio es un ciudadano más, se inclinará a pensar que es un ser inmaterial, un fantasma que está en todos lados y en ninguno”.

 

“Para que lo inmaterial pudiera actuar sobre lo material debería adquirir las propiedades ante las cuales lo material reacciona, es decir, lo inmaterial debería tener propiedades materiales. Aquí aparecen al menos dos opciones, una sería que lo inmaterial en realidad sería algo material, dicho de otro modo, la sustancia inmaterial no existiría, o que lo inmaterial se convirtiera en material cada vez que ambas sustancias interaccionan. Esto, claro está, no hace sino añadir cuestiones más complicadas y que no parecen tener respuesta, ¿cómo es posible que lo inmaterial se convierta en material?”

 

“…para almacenar o transmitir información necesitamos un soporte físico, es decir, material, por lo tanto aunque una sustancia inmaterial pudiera interactuar con otra material de alguna forma, sería imposible que la sustancia inmaterial contuviera o comunicará algún tipo de información” - http://naukas.com/2012/11/29/la-magia-del-doctor-extrano/

 

(Continuara).