De nuevo la navaja de Hitchens: “Lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser descartado sin pruebas".  Aquí están afirmando sin pruebas, que existe un dios, y qué además se puso a crear y separar el firmamento simplemente con su poderosa magia. Todos sabemos de la tozuda insistencia de las creencias religiosas, al afirmar o dar por hecho sin pruebas, basándose solo en muy dudosas sospechas o, lo mismo, solo fe. ¿Por qué está tozuda insistencia de la religión? Al parecer -es una hipótesis científica- lo llevamos lamentablemente en los genes de manera potencial.

 

Como vemos en este enlace de las palomas, las bases de la superstición se dan incluso en los animales diferentes al hombre. Así pues, no es raro que en nuestro antepasado evolutivo (indirecto), el Homo neanderthalensis -desde hace aproximadamente 230.000 hasta 28.000 años atrás-, tuviera los primeros ritos funerarios religiosos.  El Homo neanderthalensis rendía homenajes a sus difuntos, elaborando sencillas tumbas. Por eso llevamos la fe teísta hasta la médula, en nuestros instintos, aún para los que nacimos de padres ateos. De ahí que las creencias religiosas sean tan tozudas. En verdad, lo sorprendente es que algunos seamos ateos, que en estos asuntos existenciales, nos dejemos guiar más por la razón que por los instintos, pues aunque la razón sea mucho mejor, lamentablemente los instintos tienden a ser más fuertes. Por eso vamos a continuar lidiando con estas insistentes pero absurdas sospechas, estas afirmaciones sin pruebas o sin evidencias:    

 

1. Con el reductio ad absurdum: Ya cansado que estoy de esa frase, "si no crees en dios, entonces no hablarías de él" o más parecidas, surgidas de la ignorancia del método lógico de demostración llamado reductio ad absurdum, tratare aquí de explicar ese método lo más sencillamente que pueda. 

 

Lo haré con un ejemplo: Sabemos que la suma de un número par con uno impar, siempre da impar. También sabemos que 15 NO es divisible entre 2 (dentro de los números naturales). Ahora bien, hagamos un reductio ad absurdum a la última oración: SUPONGAMOS que 15 SÍ es divisible entre 2 (dentro de los números naturales). Luego, si lo es, significa que es par, pues todo par es divisible entre 2 (dentro de los números naturales). Entonces si 15 es par, al sumarle un impar, DEBE dar impar: 15+5=20...¡Oh oh, dio par! Así pues he demostrado el absurdo de considerar a 15 como un número par.

 

Cuando un ateo habla de algún dios, no es porque crea que existen, simplemente está SUPONIENDO que existen, para demostrar que la creencia de la existencia en todo dios da como resultado un absurdo, una contradicción, una falacia. Por eso es que podemos concluir que: No se ha encontrado argumento racional que apoye dicha creencia de la existencia de los dioses, incluido el dios bíblico.


NOTA: Resalto que esta es una hipótesis científica explicativa, que no contradice la hipótesis científica especulativa del artículo ofrecido por la señorita Garza aquí:

http://es.richarddawkins.net/news_articles/2013/3/4/el-neandertal-nos-dir-a-que-dios-no-existe

Continuara...