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El problema de las pseudociencias

Created on Nov 23 2013
Hola, qué tal. Reciban un saludo desde Jalisco, México.
En la sociedad actual en la que todos vivimos nos es muy común encontrar con variados problemas sociales que, en mayor o menor medida, son tomados en cuenta por instituciones, medios de comunicación, empresas y áreas variadas del gobierno.
Sin embargo, hay un problema que pocas veces es tocado en la sociedad, y que los pocos que lo toman en consideración son poco más que ignorados. Me refiero a las pseudociencias.
La sociedad del siglo XXI, la que más de uno suele llamar la "sociedad que vive en la era de la ciencia", está plagada de superstición, irracionalidad y misticismo que se disfraza con bata blanca y se vende al público ajeno a la ciencia, como si se tratara de disciplinas o productos "científicamente demostrados".
Las pseudociencias traen consigo una serie de problemas y peligros en variados grados. Por una parte, representan un interesante problema epistemológico en el que son pocos los filósofos de la ciencia que se han interesado por estudiar. Tratar el problema de la demarcación de la ciencia, nos ayuda comprender mejor qué es y qué no es la ciencia, y cómo identificarlo (aunque no siempre es así). Por otra parte, plantea una problemática social tan seria, como la defensa del Estado Laico, los derechos humanos y la inversión en educación e investigación científica.
Existen pseudociencias para todos los gustos: astrología, ufología, parapsicología, psicoanálisis, PNL, cerealogía, frenología, homeopatía, acupuntura, creacionismo del diseño inteligente, maquinas de movimiento perpetuo... En fin, nos parecen molestias culturales a las que no vale la pena prestar atención. Nos parece hasta chistoso ver el horóscopo en un programa de noticias, una psíquica en las revistas de opinión o una clínica homeopática en alguna esquina de alguna calle.
Pero lo cierto es que, de inofensivas e ignorables, las pseudociencias tienen poco. Los peligros a la sociedad que estas representan varían en grado, dependiendo de la pseudociencia que se hable. Están aquellas que representan una clara negación de principios básicos de la ciencia (como la astrología, el creacionismo y la medicina tradicional); otras representan una amenaza a la economía individual (como la pseudotecnología: productos milagro y los detectores moleculares); aquellas que representan una estafa no solo económica, sino también emocional (la parapsicología, la lectura de psíquicos, las limpias, los exorcismos, la curación por la fe, etc); otras más promueven ideas autodestructivas de ideologías específicas (la negación del Holocausto, los grupos anti-antenas o la negación del cambio climático); hay también las que representan un peligro para la salud pública (las medicinas alternativas, el negacionismo del sida o los movimientos anti-vacunación).
Denunciar, criticar y luchar en contra de los fraudes pseudocientíficos NO es solo deber de aquellos que se encuentran inmersos en el mundo de la ciencia, sino que es un deber y una obligación ciudadana el denunciar y exigir respuestas a las autoridades competentes sobre lo que se está haciendo para controlar el mercado nocivo de las pseudociencias.
Es tu deber, es mi deber, es nuestro deber mantenernos despiertos, abriendo bien los ojos.
El escéptico de Jalisco