La muerte de Chávez propició aún más ataques al pensamiento crítico. Al anunciar la muerte del presidente, Nicolás Maduro postuló la hipótesis de que Chávez no murió por causas naturales, sino que “el imperio” le sembró el cáncer. Es comprensible que, en momentos de intenso dolor, se suspendan las facultades críticas. En la mitología griega, por ejemplo, Áyax queda afligido al no recibir las armaduras de Aquiles, y en su arrebato, mata al ganado. El antropólogo Renato Rosaldo narra cómo los ilongotes en Filipinas, cazan cabezas humanas como medio de catarsis para drenar su dolor ante la pérdida de algún familiar querido. Las cortes norteamericanas eximieron de culpabilidad al general Daniel Sickles, quien en un arrebato de furia por celos, mató al amante de su esposa.