La política de los países con respecto a la homosexualidad acaba de saltar al terreno de las relaciones internacionales. En una medida sin precedentes, el Banco Mundial, bajo presión de los demócratasdel Congreso de Estados Unidos, ha suspendido 'sine die' la entrega de un crédito de 65,7 millones de euros (unos 90 millones de dólares) a Uganda por la reciente aprobación en ese país, el lunes pasado, de una ley que declara la homosexualidad un delito. La medida puede enfriar significativamente las relaciones entre EEUU y uno de sus mayores aliados en África, y reforzar además la presencia china en ese continente, dado que Pekín no hace preguntas sobre la política interna de los países a la hora de prestarles dinero.