Investigadores de la Universidad Duke han utilizado una sofisticada técnica de rastreo en ratones para mapear el circuito cerebral subyacente que mantiene a la hora de comer relativamente indolora. El estudio, que aparece en eLIFE, podría dar una visión sobre una variedad de comportamientos humanos, en especial del rechinar de los dientes durante la noche, disposición de los dientes para sonreír o para vocalizaciones complejas.