Afirmaciones extraordinarias y evidencia extraordinaria.

Los medios de comunicación convencionales y los social media alimentan nuestras mentes con una dieta de ciencia dudosa y pseudociencia de plano. De manera incansable envían un flujo de afirmaciones paranormales, sobrenaturales, y extraordinarias de otras maneras. ¿De dónde vienen todas estas? Son propagadas por farsantes y charlatanes, propagandistas corporativos con ojos cínicos, en resumen, por sacerdotes y predicadores de todo tipo, por chiflados e ideólogos que afilan sus hachas y, con frecuencia, por incautos bien intencionados.